Aunque parezca una asociación lógica, si nuestro calzado arde más en estos días al salir a la calle, no se debe al evento que está por suceder. Mañana la Tierra estará más cerca del Sol que nunca en el año y, aunque esto no afectará al clima de nuestro planeta, sí será el momento en que nuestro mundo girará más rápido que en cualquier otra etapa del ciclo actual.
La Nasa confirmó que un asteroide del tamaño de un colectivo "rozó" la TierraMientras el verano se instala en el hemisferio sur, el planeta llega al punto máximo de su órbita: el perihelio, el momento de mayor proximidad al Sol. En 2026, el perihelio de la Tierra tendrá lugar el 3 de enero a las 12:15 p. m. EST (17:15 UTC). Este evento astronómico ocurre, aproximadamente, dos semanas después del solsticio de diciembre.
El día y el momento exacto en que la Tierra alcanza este punto varía anualmente debido a que el calendario gregoriano no está precisamente sincronizado con los tiempos de la órbita terrestre. Es por ello que surgen fenómenos como los años bisiestos, un artificio para acomodar aquellos desajustes temporales.
Para quienes habitan el hemisferio norte esto puede parecer contradictorio, ya que enero representa el invierno en gran parte del mismo. Sin embargo, las estaciones del año poco tienen que ver con la distancia respecto a la órbita, sino con la inclinación del eje terrestre, el cual es el factor determinante de las temporadas.
¿Qué ocurre durante el perihelio?
Aunque solemos imaginar la órbita terrestre como un círculo perfecto, nuestro recorrido alrededor del Sol es en realidad una elipse. Esto provoca que, una vez al año, nuestro planeta alcance su punto de máxima proximidad a la estrella central.
En este momento, la Tierra se sitúa a unos 147 millones de kilómetros del Sol, lo que representa unos 4 millones de kilómetros menos que en el afelio (el punto más lejano), que ocurre habitualmente en julio. A pesar de esta cercanía, los expertos aclaran que el fenómeno no es perceptible a simple vista ni es el responsable de las temperaturas extremas.
¿Por qué no hace más calor si estamos más cerca?
Contrario a la creencia popular, la distancia respecto al Sol no determina las estaciones. Según explican especialistas como Seth McGowan, del Adirondack Sky Center, el factor clave es la inclinación de 23,5 grados del eje terrestre. Es esta inclinación la que define cuánta radiación recibe cada hemisferio.
Sin embargo, el perihelio sí tiene efectos curiosos:
Mayor intensidad solar: La luz que llega a la Tierra aumenta un 7% en comparación con julio. Como ocurre en enero, este "extra" de energía impacta mayormente en el hemisferio sur.
Velocidad orbital: Al estar más cerca del Sol, la gravedad nos "empuja" con más fuerza. La Tierra viaja unos 3.200 kilómetros por hora más rápido en esta etapa que durante el resto del año.
Estaciones más cortas: Debido a ese aumento de velocidad, el verano en el hemisferio sur (y el invierno en el norte) dura unos pocos días menos que sus contrapartes estacionales.
Una pieza clave para la ciencia espacial
Más allá de lo anecdótico, el seguimiento del perihelio es vital para la seguridad planetaria. Para la NASA y otras agencias espaciales, conocer la ubicación exacta y la velocidad de la Tierra es fundamental para calcular trayectorias de satélites y, sobre todo, para monitorear asteroides que podrían cruzarse en nuestro camino.
En escalas de tiempo mayores, estos cambios orbitales forman parte de los llamados Ciclos de Milankovitch, variaciones que a lo largo de miles de años han desencadenado períodos de glaciación en nuestro planeta.